Pensar los vínculos sociales en Iberoamérica.
Lenguajes, experiencias y temporalidades (siglos XVI-XXI)
1-4 sept. 2020 Paris (Francia)

Resumen Simposios > La historia como misión. Catolicismo y movilización social durante la guerra fría. Un dialogo entre Europa y América Latina

La historia como misión. Catolicismo y movilización social durante la guerra fría. Un dialogo entre Europa y América Latina.

 

Coordinadores

Eduardo Gusmao de Quadros. PUC Goaias.

 Yves Bernardo Roger Solis Nicot. Prepa Ibero Ciudad de México

 

La guerra fría marcó una etapa de muchas definiciones en las relaciones del mundo entre los años de la posguerra hasta 1989. El mundo bipolar estuvo atravesado por las opiniones del Vaticano, así como por la interpretación de ellas por parte de los laicos católicos. Vaticano II significó un parte aguas en la doctrina de la Iglesia que influyó en el mundo bipolar. Por un lado, el Vaticano apoyaba a gobiernos autoritarios que beneficiaban a la Iglesia católica, pero a la vez, su propuesta doctrinal iba encaminada a la crítica al mundo tan desigual entre naciones pobres y naciones ricas.

La Democracia Cristiana que buscaba analizar, interpretar y solucionar los problemas del mundo a través de la Doctrina Social de la Iglesia cobró durante la Guerra Fría un nuevo sentido. Se planteaba que la verdadera democracia se daría a la luz de dicha Doctrina y nos llevaría a implantar la paz en el mundo, la justicia y la libertad. El pensamiento de Jacques Maritain influyó con su aportación del Humanismo integral al mundo latinoamericano y fue recuperado por los esfuerzos de la New Catholic Welfare Conference (NCWC), órgano de los obispos de los Estados Unidos para influir en la Iglesia latinoamericana.

Sin embargo, las transformaciones promovidas en Medellín y posteriormente en Vaticano II, propiciaron el enfrentamiento entre católicos. Por un lado, aquellos que buscaban proteger el poder de la Iglesia católica en distintas naciones, y por otro, quienes consideraban que se debía de implantar un mundo más justo y menos desigual, aún y si ello significaba recurrir a la violencia.

Se generaron movimientos guerrilleros que buscaban lograr la justicia social y que hablaban de la opción preferencial de Cristo por los pobres. A pesar de las fuertes críticas a los países comunistas, el Vaticano se resistió a convertirse en un franco aliado de lo que le llamaban el “mundo libre”. Esto demostró las divergencias entre los miembros de la Iglesia católica: por un lado, una Iglesia que quería mantener el statu quo y por otro lado una Iglesia crítica y de apoyo a los pobres. En esto la Democracia Cristiana pretendía ser una opción entre estos dos puntos.

Esas iniciativas tienen que ser historiadas y por lo tanto contextualizadas, ya que no es lo mismo reunirse para poder hablar sin ser reprimido por un poder totalitario o absolutista, que hacerlo porque se cree en una gran conspiración mundial o se propone luchar desde perspectivas radicales y violentas. Ni tampoco es lo mismo necesariamente el formar un grupo clandestino como una guerrilla de izquierda que un grupo católico de ultra derecha, aunque podamos encontrar ciertas analogías. Es en este sentido que un conjunto de investigadores, estudiosos de diferentes grupos, organizaciones secretas y guerrillas animadas desde la fe católica, decidan reunirse para dialogar en torno a las diferentes iniciativas de derecha o izquierda que han marcado, en el ámbito americano y europeo, propuestas políticas católicas después de la segunda guerra mundial.

Personas conectadas : 1